Tribute_nirvana

Parte 2

Decir grunge es sinónimo de Seattle, esta ciudad albergó una de las mejores camadas de grupos en la historia del rock, dicho movimiento grunge se extendió por todo el mundo y cambio el mapa musical de los noventa.

La ciudad de Seattle se encuentra ubicada en la esquina extrema de EEUU, en el Noroeste de EEUU y pertenece al estado Washington, limita por el norte con la ciudad de Vancouver (Canadá), Al Sur con el Estado de Oregón (EEUU), Al este con el estado de Idaho (EEUU) y por el oeste con el Océano Pacifico.

El clima de Seattle es suave, conocida mundialmente como la “Ciudad lluviosa” ya que las precipitaciones son frecuentes. Como decía una amiga mía “ la gente no se moja, se oxida”. La economía de Seattle se basa en las grandes corporaciones que exportan e importan sus productos de consumo masivo, además Seattle es una de las urbes más pobres de los EEUU, según la revista “Forbes” Seattle es la ciudad más cara para adquirir una casa (obviamente si se compara a los ingresos per cápita).

La política de Seattle se caracteriza por su liberalismo y apego al partido Republicano-Liberal de EEUU, pero en los últimos años la ciudad se Seattle tuvo diversos hechos que la convirtieron en referente cotidiano para explicar la coyuntura de la sociedad Norteamericana. Después del boom del movimiento grunge, en el año 1999 se realizó en Seattle la Reunión de la Organización Mundial de Comercio donde albergo a las 8 potencias del mundo que discutían la agenda económica mundial, en todo ese contexto se realizaron una de las mayores marchas Antiglobalización que reunió a diversos gremios y grupos de jóvenes que se unieron en contra de dicha agrupación mundial, este hecho tuvo gran impacto e influyo en las diversas organizaciones anti-globalización que dejaron de lado sus diferencias y se unieron a la protesta. Dichos acontecimientos se pueden reflejar fielmente en la película “Batalla en Seattle” donde se aprecia que desde inicios de los 90 muchos movimientos socioculturales y políticos se unifican para buscar una concientización y humanización de sus reclamos. Muchos especialistas coinciden en indicar que a mediados de los 80 e inicios de los 90 se da una expansión y afianzamiento de los diversos grupos juveniles suburbanos.

En todo ese contexto surge el grunge, un género musical que forja su sonido del punk y del metal, el resultado fue completamente distinto a las dos vertientes mencionadas. El punk le aportó un sonido fresco, poco profesional y bastante sucio, pero sobre todo le proporcionó la actitud para hacer las cosas y una forma de vida no – rock star – como si lo supuso a la mayoría de músicos ligados al Glam-metal. Pero por otro lado el metal le dio la fuerza, contundencia, oscuridad, etc. Por ello se confirma que el grunge es el puente entre el punk y el metal, aunque muchos puristas intolerantes siguen negando al grunge como un género musical.

 

Anuncios