Goodforwhatailsyou

Hacía tiempo que no oía hablar de ese mundo tan peculiar y cinematográfico de los charlatanes, las ferias y los espectáculos trashumantes que no se si todavía tendrán lugar en algún sitio, pero que sin duda recuerdo hace años como acontecimiento y diversión, aunque no se por qué siempre me dejaban un cierto trasfondo de melancolía y alegría efímera.

Me ha llamado la atención la reseña de este disco y me he permitido traducírsela a Steve Leggett.

01._The_Spasm.mp3 Listen on Posterous

Good For What Ails You: Music of the Medicine Shows 1926-1937 

 “ El American Medicine Show” empezó en Estados Unidos poco después de la Guerra Civil con el aumento de los llamados medicamentos de patente y la falta casi completa de normas relativas a los ingredientes de los que estaban compuestos todos aquellos  tónicos, elixires, y panaceas con poderes de curación que se vendían en espectáculos pregonados por los charlatanes y médicos de lengua de plata, a los que el público acudía también para ver a los diferentes acróbatas, bailarines, tragafuegos, encantadores de serpientes, cómicos y músicos que entretenían durante esos espectáculos gratuitos.

Era una forma rentable en la que se fusionaba el entretenimiento con la comercialización (y donde la fabricación significaba mezclar los ingredientes en una bañera). Estos medicamentos y todo su espectáculo  viajaron con  el llamado “circuito del queroseno” por la población rural y las pequeñas ciudades de  Estados Unidos hasta los albores del siglo 20, cuando el surgimiento de la radio y el cine, y la aparición de la Ley de Drogas y Alimentación de 1906, se combinaron para hacer obsoletos aquellos procederes.

Aquel modelo de ofrecer entretenimiento gratuito para atraer al público y luego durante los intermedios colocar e impulsar y comercializar los productos, se puede decir que apenas ha cambiado y sigue siendo la fuerza detrás de la radio y la televisión en el siglo 21.

Los destacados músicos de estos coloridos “Espectáculos de la Medicina”, eran profesionales, por lo menos lo sufientemente  profesionales como para salir de sus comunidades de origen y tomar la carretera. Por  suerte varios de estos músicos aún estaban activos en la década de 1920 y principios de los 30 cuando la industria discográfica estaba empezando a despegar, y numerosos discos de 78 revoluciones por minuto comercializados por los ex animadores del Medicine Show fueron grabados y lanzados en la época. Vale la pena escuchar estos dos discos originales de 78 rpm, recopilados por Old Hat Records, un sello independiente de Carolina del Norte dedicado a la preservación de la música americana vernácula y regional. Al escuchar estos temas no es exactamente como estar en el marco del ambiente de “las luces  de queroseno”, pero es lo más parecido.

Entre las joyas de “Good For What Ails You” (“Bueno Para Lo Que Te Duela”) está la versión de “I’ll Be Glad When You’re Dead, You Rascal, You” de Daddy Stovepipe (Johnny Watson) y Mississippi Sarah (Sarah Watson) que ellos versionean como “El espasmo”, y que abre este conjunto de canciones; el extraño “Beans” de Beans Hambone (James Albert) y El Morrow, es un disco tan raro como notable; el delicioso “Railroadin” de Henry Thomas, recuerda a un viaje en tren a través de Texas y el norte de Chicago en una letanía impresionante de ciudades y paradas de tren.

Todas las canciones se mezclan en una variedad atractiva de blues, rags, canciones de juglares en nuevo formato, canciones encadenadas por  bandas de continua sorpresa y deleite.

Old Hat Records es una compañía digna de elogio por el cuidado evidente en que ha preparado esta colección, y muchos fans de la Antología de la Música Folk Americana pueden encontrarse con lo salvaje que ésta recopilación puede resultar. ~ Steve Leggett

 

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